miércoles, 16 de julio de 2014

Un libro con banda sonora

Casi once .meses para volver a abrir la ventana. El polvo ya se acumulaba sobre los muebles y las telarañas crecían en los rincones pero he encontrado el mejor de los motivos para volver a vocear en la calle: un libro.

Un libro moderno, delicado, exquisito ... que venía con una sorpresa no escrita,  una banda sonora oculta que  ha ido sonando en mi interior mientras lo leía. Lo cierto es que me pregunto, con mil perdones, si de veras la autora es realmente la que se dice en la portada. Y digo esto porque parece cómo si el guión se hubiera basado en muchas de las canciones de mi cantante favorito, Jorge Drexler.

La primera línea de la reseña en la contraportada "El amor, dicen, no se termina: sólo cambia de sitio" ya me llevó irremisiblemente a Todo se transforma, pero conforme iba leyendo en mi cabeza iba sonando otra canción de Jorge, La vida es más compleja de lo que parece. Paso la última página, cierro el libro y entonces la que suena es Sanar.

La lista no termina con estas tres, también resuenan entre el negro sobre blanco de las páginas Hermana duda, Me haces bien, Deseo ... De tal manera que si pudiera confirmar que Jorge es aficionado al ajedrez, sospecharía seriamente,  si en realidad el libro está escrito bajo seudónimo.

¿Queda claro que  me parece maravilloso?

jueves, 1 de agosto de 2013

Una moderna máquina



Tras la muerte de papá, estoy reorganizando mi vida, mis cosas, mis papeles … En lo que era su habitación me he preparado una zona de trabajo, mi pequeño despacho, mi “habitación propia” a la manera de V. Woolf. Uno de los objetos que he traído ha sido mi vieja máquina de escribir, la he limpiado y comprobado con sorpresa dos cosas: primera que, engrasándola un poquito, podría volver a funcionar perfectamente, aunque no sé si mis dedos se reacostumbrarían a teclear con la fuerza con que se hacía entonces y, segunda, y más interesante, descubro que la tecla más sucia es la del signo de interrogación. Me regocijo pensando en la mecanógrafa adolescente y jovencita que preguntaba, que se preguntaba ... y que sigue preguntándose desde aquellos tiempos en los que se compró esta máquina de escribir marca Triumph, modelo Tippa, supermoderna para aquel año 1970 más o menos que debió ser cuando la adquirí.  Lo hice con las 3.000 pesetas que me dieron los padres de mi amiga Araceli, como compensación por la ayuda que durante todo el año de 5º de Bachillerato le presté, estudiando las Matemáticas juntas. Yo quería comprarme una bicicleta, mamá me presionó para que comprara la máquina y me apuntó a un curso de Mecanografía. Evidentemente, me quedé sin la bicicleta y con las ganas de tenerla para el resto de mi vida pero a cambio conseguí un dominio de las teclas que ahora me sirve para sonreir con los comentarios de algún chavalillo que, después de un rato observándome en obligado silencio desde la silla de sus penitencias particulares, se atreve a exclamar: ¡"Escribes sin mirar!"

domingo, 12 de mayo de 2013

Preguntas sin orden sobre el orden de las cosas

Domingo 12 de mayo por la tarde. C/ Alfonso I de Zaragoza
¿Por qué presumen de mayoría absoluta? ¿Estamos en un Estado policial? ¿Sabe que es una representante del pueblo y que a él se debe? ¿Tiene interés en saber qué quiere el pueblo? ¿Quién vive ahí que se siente tan amenazada? ¿Le damos miedo los ciudadanos? ¿Quién paga ese servicio continuado de seguridad? ¿Es otro complemento de los complementos de su sueldo? ¿Si no saben hacerse entender por qué no dimiten?

viernes, 5 de abril de 2013

Voceando sensaciones

Llevo mucho tiempo sin asomarme a esta ventana, tengo tantas abiertas, tanto ruido en el exterior y tanto jaleo en el interior que no llego. Sin embargo,  hoy tengo un motivo para volver a abrirla, mejor dicho, dos motivos. Dos vivencias recientes merecedoras de vocearse y de dejar patente que, en estos tiempos en los que proliferan los miserables que piensan que todo tiene un precio, el Arte es una vía de redención y felicidad para los que no necesitamos de tanto. Les diré más, hay experiencias que parece que nos acercan a eso que los místicos llaman "vida contemplativa" y que no sólo no tienen precio sino que además se nos ofrecen gratis. En mi caso, están ambas a mi  alcance en  tiempo y en espacio.

La primera, es la exposición del artista Éric Joisel en el Centro de Historias de Zaragoza, una muestra insólita tanto por la calidad estética de las obras expuestas como por la técnica utilizada que no es otra que la del viejo arte japonés del origami (papiroflexia) entendido de la manera más libre y creativa que se pueda imaginar, no en vano se le considera como "el mago del origami". Imprescindible (hasta el 2 de junio).



Museo Würth de La Rioja
La segunda, ha constituido un descubrimiento sensacional. Se trata del Museo Würth de La Rioja. Un impresionante y vanguardista Museo de Arte Contemporáneo situado en un Polígono Industrial, El Sequero (Agoncillo, La Rioja) junto a las instalaciones de la empresa en España. Encontrar en un entorno industrial, un espacio expositivo de estas características es tan sorprendente que incrementa el interés de la visita  si cabe. Después de varias horas me siento todavía impresionada por la magnitud del continente y  la belleza del contenido; además de los fondos propios del Museo, la exposición temporal de Arte Contemporáneo de la Abadía Benedictina Maria Laach, adquirida  por Würth, es sencillamente, maravillosa y, nos aporta una perspectiva de la riqueza creativa de los artistas alemanes contemporáneos que nos   reconforta  de otras influencias que también nos están llegando desde otros sectores del país germánico.


En resumen, que tal y como decía el soneto que se intercalaba entre las obras de Joisel, la felicidad de este mundo no requiere de mucho equipaje.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Mª José Hernández

Mª José Hernández cantó el miércoles 29 de agosto en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza. Fui una de las afortunadas que estuvo presente en el concierto. Mª José no tiene un nombre comercial, no se prodiga por los medios ni es famosa; iIncluso creo que sigue teniendo Zaragoza como su centro de operaciones. Pero su poesía, su musicalidad, y la frescura de su VOZ están a la altura (mejor dicho, a mucha más altura) de la de otros que sí tienen o hacen todo lo anterior. Desgranó sobre las teclas del piano unas veces, acompañada con su guitarra otras, una retahíla de canciones a cual más hermosa y profunda: Imagínate  (por imaginar imagina que no hay dioses ni banderas), La punta del iceberg, Círculos concéntricos, Señales de humo, Gota a gota y muchas más ... En la misma velada  Mª José nos confesó que se hizo cantante de pura timidez, para poder decir sin más explicaciones lo que pensaba  y lo que sentía porque eso precisamente, los sentimientos, son la materia fundamental de la que están hechas sus canciones. Y siguiendo su consejo, digo lo que pienso y lo que sentí en su concierto, que me pareció genial y emocionante, suscribiendo las opiniones de un apasionado y maduro espontáneo presente en la sala que tampoco pudo reprimir su admiración.  La riqueza de las letras, la delicadeza de la interpretación y "ciertos artificios experimentales" me recordaron en algunos momentos a Jorge Drexler, lo que en mi caso personal quiere decir mucho, prácticamente LO MÁS

domingo, 5 de agosto de 2012

Poesías y conjuros

Si existe alguien que se haya asomado alguna vez por esta  ventana, conocerá mi admiración y pasión por la música y la persona de Jorge Drexler; así que poco más puedo añadir a lo que ya he dicho en otras ocasiones sobre la profundidad lírica de sus canciones, la delicadeza de su voz y la capacidad de innovación y de integración de sonidos y tecnologías en la composición. Pero  cada uno de sus conciertos es único y diferente precisamente por la cercanía y la autenticidad que desprende el artista.

Hace unas pocas horas,  Jorge ha actuado en el Monasterio de Veruela, com una iglesia a rebosar de público de todas las edades. Un concierto que tenía la particularidad del entorno, un marco en el que, tal como el cantante ha hecho notar, además de sus canciones, reverberaban los ecos de sermones y predicamentos de otros tiempos junto con los de los versos de Bécquer. Además las excepcionales condiciones acústicas del lugar  precisamente han permitido que su voz se luciera más en los  momentos en los que se ha apartado de micrófonos y elementos eelctrónicos, aflorando con pureza su timbre y el de su guitarra (que sonaba a la perfección a pesar del problema en el hombro que nos ha confesado que acababan de tratarle en Tarazona). Personalmente he echado en falta algunas canciones entre mis preferidas pero comprendo que tiene un repertorio tan amplio que siempre acaba ocurriéndome lo mismo. Especialmente  emocionante y simbólico ha sido oirle entonar en este lugar  La milonga del moro judío  que nunca me cansaría de escuchar y que, entre otros versos, incluye los que dicen:

Monasterio de Veruela (Zaragoza)

A nadie le di permiso
para matar en mi nombre,
un hombre no es más  que un hombre
y si hay Dios así lo quiso.

...

Perdonen que no me aliste
bajo ninguna bandera
vale más cualquier quimera
que un trozo de tela triste



¿Habrán servido de conjuro para neutralizar los mensajes de intransigencia y dogmatismo que sin duda alguna otrora albergaron esos gruesos muros? ¿Podrá dicho conjuro traspasarlos en espacio y tiempo para llegar a otros lares de hoy en día? Como estamos en territorio de brujas, confío en la alta probabilidad de que así sea.

¡Bravo, Jorge!

miércoles, 25 de julio de 2012

De colillas, fuegos, civismo y educación

Burros huyendo del fuego. Girona

Las bolsas, los mercados y las primas están que arden. Los bosques españoles arden literal y pavorosamente. Del primer incendio no alcanzo a entender nada, sólo estoy segura de que no han sido los trabajadores honrados con o sin empleo, los funcionarios públicos y los discapacitados y dependientes quienes han prendido la mecha. De los segundos, parece ser que la culpa está en alguna colilla lanzada desde la ventanilla de un coche. Un acto irresponsable y necio pero nada extraño en este país. Ayer, durante un paseo matinal, observé los montoncitos de basura que el barrendero de mi barrio había ido formando cada veinte metros más o menos para luego ir recogiendo en su carrito, esos pequeños montículos de suciedad estaban constituidos mayoritariamente por colillas. Es una costumbre generalizada y aceptada por la gran mayoría la de salir a la puerta de los establecimientos a fumar y tranquilamente tirar los restos a la vía pública. Si uno lo hace habitualmente, cómo podemos esperar que por el hecho de montarse en un coche cambie el hábito.

Pero no es un problema sólo de las colillas, aunque las consecuencias en su caso puedan llegar a ser tan infernales e irreparables como la pérdida de vidas que se están sufriendo, no sólo las humanas, las más lamentables pero no las únicas. El problema de fondo es el civismo, la educación y el poco interés que estamos poniendo en solucionarlo. Cómo podemos aceptar con tanta naturalidad que cualquier grupo humano deje a su paso un rastro ingente de basura y suciedad. Y eso pasa todos los días, en cada pueblo y lugar de España. Se acaba San  Fermín, por poner un ejemplo entre miles, y nos hacen el recuento de toneladas de basura recogidas de sus calles como lo más natural del mundo; por no hablar del famoso botellón que además de basura genera ruido y conflicto con los vecinos. Pero en este caso, el Ayuntamiento de Jerez, por poner otro ejemplo, ha encontrando  "una solución"  y  ha delimitado un solar inmenso e inhóspito  como  ¡¡¡botellódromo!!! . No es asunto menor que la información llegue de la mano de una pelea mortal entre jóvenes ocurrida en semejante instalación  "ciudadana".

En resumen, que el país está que arde por los cuatro costados y en todos los sentidos y  los españoles tenemos motivos más que sobrados para avergonzarnos de la clase política (así, en general y salvando las excepciones, que las hay). La suma de escándalos y corrupciones, los insultos directos y malsonantes dirigidos a los más desvalidos (el eco del famoso "que se jodan" resonará durante mucho tiempo en nuestro tímpanos), el desapego que demuestran a las necesidades más perentorias, la sordera a las demandas del pueblo "que representan"... no pueden dar otro resultado. Pero por si estas grandes cuestiones no fueran suficientes hay que añadir también la ceguera demostrada para poner en marcha políticas EDUCATIVAS que alcancen a todos y que de una vez por todas incidan en el aprendizaje de los derechos y deberes de los ciudadanos, el respeto por los espacios públicos, los valores de la convivencia. No es responsabilidad exclusiva de las escuelas (que también) sino que es una asignatura transversal,  prioritaria y permanente para toda la población y a través de todos los medios, hasta que nadie se atreva a tirar una colilla, un chicle … a la vía pública sin que cualquier otro viandante le afee la conducta.


 ¿De verdad alguien en su sano juicio puede creer que la asignatura de Educación para la Ciudadanía realmente sobra en nuestros Programas Educativos?. Al hilo de dicha asignatura y volviendo al terreno de los insultos con los que los políticos nos obsequian tan a menudo en estos últimos tiempos, también podríamos recordar una de las perlas del Ministro de Educación del Gobierno actual de cuyo nombre no quiero acordarme, cuando desde la tribuna del Congreso nos acusó a los maestros de "adotrinar a la infancia" al más puro estilo Torrente.