No es noticia que un pequeño grupo de amigos se reúnan para recordar a un amigo en el aniversario de su fallecimiento. No es noticia que el centro de la reunión sea la poesía y la música. No es noticia que las hermosas palabras del poeta desaparecido retumben en una sala en silencio. No es noticia que la emoción, la belleza y el compromiso humanitario inunden el espacio... La información de este acto no ocupará grandes titulares. Sin embargo eso ocurre. Ha ocurrido esta tarde en Zaragoza. El poeta se llama Rolando Mix y en el Centro Cultural Teodoro Sánchez Punter sus amigos de MonteSolo le han recordado de esta manera tan hermosa.
La tierra es un globo redondo como la barriga de la naturaleza. Gira, viaja, como quienes viven en él. La historia va dejando atrás viejas épocas. Hay que habitar esta enorme casa, este planeta. Que sea hogar de todo ser humano: venga de aquí o de allá, más que un vecino, es un hermano. Decúbito supino, sobre la roca, sol y viento secaban mi cuerpo mojado, cubriendo de sal la piel morena.
Un piano y una guitarra. No se necesita mucho más para estremecer el alma cuando hay poesía de fondo. Eso fue lo que pudo comprobarse el pasado viernes cuando Joan Manuel Serrat se presentó en el Auditorio de Zaragoza. Lo hizo ante un público entregado, con una media de edad que superaba ampliamente la cincuentena, y dispuesto a emocionarse con las canciones que le han acompañado gran parte de su vida. Por supuesto, me incluyo en esa categoría. Pero no hizo falta nuestra incondicionalidad, Serrat estuvo “sembrado”, más dicharachero y socarrón, más viejo y más sabio que nunca, como los abundantes proverbios orientales con los que ilustró el concierto. Ycon un timbre de voz bastante recuperado después de los avatares que ha sufrido su salud, se le notaba con más fuerza que en los últimos conciertos. Bastó esa voz, esa querida voz, el piano de Ricard Miralles y las interpretaciones más íntimas y más ortodoxas de las canciones más oídas y más deseadas para llenar ampliamente el espacio y el espíritu. Cantares, Penélope, Para la libertad, Tu nombre me sabe a hierba, Mediterráneo,El Romance de Curro el Palmo… para terminar con Lucía. Como en este vídeo de 30?, 40? años antes ... Serrat for ever!
Érase una vez un rey enojado porque en su reino habitaba un mago que era admirado por todos y que le robaba el cariño y el respeto de su pueblo. El rey lo mandó llamar a palacio y le dijo: "Voy a matarte, lo único que puede salvarte es que anticipes qué día morirás" El adivino respondió: "No sé qué día moriré, Majestad. Sólo sé que será un día antes que el de vuestra propia muerte". Desde aquel día el rey se preocupó personalmente de que el adivino tuviera una vida confortable que le permitiera llegar a muy viejo.
Moraleja: Quien domina nuestras emociones tiene el poder.
Y esto de las emociones tiene mucho que ver con nuestra toma de decisiones, incluso las que nos parecen más racionales. La persona que contó el cuento nos habló de una palabra que yo no conocía, el neuromarketing. Parece ser que los publicitarios han aplicado muy bien todas las investigaciones recientes sobre el funcionamiento del cerebro humano y que, como el adivino del cuento, dominan nuestras decisiones.